El otro día percibí
la barata melodía
de ser héroe/salvador
por un día.
No hay mentira
más dulce
ni sonido
más encantador
del otro escuchar
"sos un ganador"
te eleva
en la hipócrita
y aburrida sensación
en la cual
tuya es la razón.
Debilita al otro
la opción
la necesidad de pensar
que uno puede ser uno
aunque no sepa
escribir una canción.