Exilio a Paternal - 27 de agosto 2016
Despertarse con lluvia, saber que no laburas y ni siquiera atinar a levantarse, haciendo tirabuzones entre las frazadas, es hermoso. No hay dudas. Ahora, saber que esa lluvia no iba a parar en todo el día, aunque intentes levantarte y sentirte un héroe, y darse cuenta que a la noche EL EXILIO UNIVERSAL me invitaba a su nave para sortear la lluvia… eso, eso es belleza.
Para ponerme de pié Perla, mi gata en blanco y negro, sucumbió con mi remoloneo tirando de la mesa lapiceras, estuche de anteojos, parlantes pequeños y una taza de té. Ella, fiel a su sentido del hambre, saltó de la mesa a la cómoda y de allí vino a caminar por entre los pasos que uno da entre el sueño y las pocas ganas de levantarse.
Convertí el frío en un par de medias, un jean, un buzo y, luego de saludar a unas cucarachas baby, en unos mates. El día sonreía de gris, porque no le faltaba nada a un día así: lluvia, frío, lluvia, frío… y más, más y más lluvia. Pareciera que estaba en su esplendor, llorando de felicidad ese 27 gris. Al frío lo cociné en guisito y me salvó de la soledad.
La tarde siguió fría y perpendicular como la lluvia. Me fui hasta un teatro entre Almagro y Abasto, a ver la última función de una obra donde participa la única amiga que tengo con nombre de tormenta, justo para este sábado. Me refiero a Agatha. Durante las dos horas en el teatro fui absorbido por esa burbuja que llamamos portuñol, en donde se mezclaba el invierno y la actitud sambaporteñada de los actores ante la vida.
Llegando al espacio desde donde partía la barca exiliada, la lluvia me metió para adentro. Las muchachas de Minga Percanta iniciaron la noche sonando muy bonito y atinado con sus tres voces. Con sus melodías saben denunciar el mal trago de los “chupacabras” y hasta hicieron callar a la lluvia. ¡Bienvenido ese canto!
Un rato después EL EXILIO UNIVERSAL ya está en la barca. Suena “Acción y aventura” y la gente espera salvarse con un solo salvavidas. Dejamos la barca flotando en las improvisadas lagunas de Paternal y nos fuimos a saltar con Delirius Trement y su urna democrática de cotillón. Mientras tanto elDrugstore El Exilio Universal está en marcha y la lluvia ya paró de reírse de nosotros, como diciendo A ESTE BARCO NO LO SALVA NADIE ("El niño de la luna - La Doblegota1). Me exilio. Nos vemos la próxima.
Para ponerme de pié Perla, mi gata en blanco y negro, sucumbió con mi remoloneo tirando de la mesa lapiceras, estuche de anteojos, parlantes pequeños y una taza de té. Ella, fiel a su sentido del hambre, saltó de la mesa a la cómoda y de allí vino a caminar por entre los pasos que uno da entre el sueño y las pocas ganas de levantarse.
Convertí el frío en un par de medias, un jean, un buzo y, luego de saludar a unas cucarachas baby, en unos mates. El día sonreía de gris, porque no le faltaba nada a un día así: lluvia, frío, lluvia, frío… y más, más y más lluvia. Pareciera que estaba en su esplendor, llorando de felicidad ese 27 gris. Al frío lo cociné en guisito y me salvó de la soledad.
La tarde siguió fría y perpendicular como la lluvia. Me fui hasta un teatro entre Almagro y Abasto, a ver la última función de una obra donde participa la única amiga que tengo con nombre de tormenta, justo para este sábado. Me refiero a Agatha. Durante las dos horas en el teatro fui absorbido por esa burbuja que llamamos portuñol, en donde se mezclaba el invierno y la actitud sambaporteñada de los actores ante la vida.
Llegando al espacio desde donde partía la barca exiliada, la lluvia me metió para adentro. Las muchachas de Minga Percanta iniciaron la noche sonando muy bonito y atinado con sus tres voces. Con sus melodías saben denunciar el mal trago de los “chupacabras” y hasta hicieron callar a la lluvia. ¡Bienvenido ese canto!
Un rato después EL EXILIO UNIVERSAL ya está en la barca. Suena “Acción y aventura” y la gente espera salvarse con un solo salvavidas. Dejamos la barca flotando en las improvisadas lagunas de Paternal y nos fuimos a saltar con Delirius Trement y su urna democrática de cotillón. Mientras tanto elDrugstore El Exilio Universal está en marcha y la lluvia ya paró de reírse de nosotros, como diciendo A ESTE BARCO NO LO SALVA NADIE ("El niño de la luna - La Doblegota1). Me exilio. Nos vemos la próxima.
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